domingo, 11 de septiembre de 2011

Una risa feliz, totalmente natural.



-¿Sabes cuándo supe que me casaría contigo? La noche que fuimos a cenar a aquel restaurante de la Tercera.
-Sí, recuerdo ese sitio...
-Llevabas un vestido de lino blanco, estabas preciosa, y pediste un plato gigante de costillas. Te las comiste con tantas ganas... te pusiste hasta las cejas de salsa barbacoa, con carne entre los dientes, grasa en el pelo... Y cuando terminaste y te dije que estabas hecha un desastre, sacaste tu espejo, te miraste, y soltaste una risa feliz, totalmente natural.
-¿Sabes cuándo decidí yo que quería estar contigo para siempre? Hace sólo dos segundos.Llenó toda la habitación, y me dije a mí mismo que ese era el sonido que quería oír el resto de mi vida. Por eso me casé contigo.

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